Una muñequera, un despertador y un cuaderno junto a la cama, bajo el título «Tratamiento del túnel carpiano».

En el síndrome del túnel carpiano, además de aliviar el dolor, es fundamental preservar la función nerviosa. Una férula nocturna, una inyección de cortisona y una intervención quirúrgica para aliviar la presión persiguen este objetivo de diferentes maneras. La gravedad y la evolución de los síntomas determinan cuál es el siguiente paso más adecuado. [1][2][3][4]Seguir leyendo