Una muñequera, un despertador y un cuaderno junto a la cama, bajo el título «Tratamiento del túnel carpiano».

En el síndrome del túnel carpiano, además de aliviar el dolor, es fundamental preservar la función nerviosa. Una férula nocturna, una inyección de cortisona y una intervención quirúrgica para aliviar la presión persiguen este objetivo de diferentes maneras. La gravedad y la evolución de los síntomas determinan cuál es el siguiente paso más adecuado. [1][2][3][4]Seguir leyendo

Las manos de una persona con una manga blanca examinan una muñeca bajo el título «Túnel carpiano».

El hormigueo nocturno en el pulgar, el índice y el dedo medio puede indicar una compresión del nervio medio en la muñeca. Otras distribuciones en los dedos, molestias en los pies o síntomas en la región cervical pueden requerir un diagnóstico diferente. Por lo tanto, un diagnóstico fiable debe tener en cuenta el cuadro clínico en su conjunto. [1][2][8][9][10]Seguir leyendo