Revisado por la redacción el 30 de octubre de 2026
En la endometriosis, la intensidad del dolor y la extensión de los focos visibles no se corresponden de forma fiable. Por lo tanto, una primera ecografía sin hallazgos anormales no descarta con certeza la enfermedad. El tratamiento, la posible afectación de órganos y el deseo de tener hijos deben planificarse de forma conjunta. [1][3][6]
En Herbert Eder ordeno Terapia de frecuencia en función del objetivo concreto. La reducción del dolor, la evolución de los focos patológicos y la mejora de la fertilidad son resultados distintos que requieren pruebas específicas.
¿Qué síntomas pueden estar relacionados con la endometriosis?
Son típicos los dolores en la parte baja del abdomen, a menudo antes o durante la menstruación. Sin embargo, los dolores también pueden aparecer fuera de este periodo. Pueden producirse molestias durante las relaciones sexuales, al defecar o al orinar, así como sangrados más abundantes y cansancio. La endometriosis también puede afectar a la fertilidad. El grado de molestia que padece una persona no se puede determinar de forma fiable a partir del tamaño o la extensión de las lesiones: una lesión pequeña puede causar molestias considerables, mientras que una lesión extensa puede pasar prácticamente desapercibida. Por lo tanto, hay que tomarse en serio los dolores, incluso si una primera exploración no revela hallazgos significativos. [1]
Si es posible, anote en qué días aparecen las molestias y qué actividades tiene que dejar de hacer por ello. Una breve anotación como „el segundo día de la menstruación, no fui a trabajar por los dolores“ puede resultar más útil en la consulta que una lista larga y confusa. Anote también si las molestias están relacionadas con la defecación, la micción o las relaciones sexuales. El registro debe servir para refrescar la memoria y no convertirse en una carga diaria adicional.
Lo que se sabe sobre su origen
La endometriosis es una enfermedad crónica. Sus causas exactas aún no se conocen del todo. La investigación está estudiando, entre otras cosas, las relaciones hormonales, genéticas e inmunológicas. Sin embargo, esto no significa que las personas afectadas padezcan la enfermedad debido a un supuesto sistema inmunológico demasiado débil Sistema inmunitario habrían provocado. La OMS no describe actualmente ninguna forma demostrada de prevenir la endometriosis de forma segura. Tampoco existe ningún tratamiento que garantice una curación definitiva para todas las personas afectadas. Esto no significa que no se pueda hacer nada: los síntomas y las consecuencias a largo plazo pueden abordarse de forma específica. Es importante ofrecer una explicación clara de esta incertidumbre, sin que ello implique culpar a la persona ni prometer una curación sin fundamento. [2]
Cómo se establece el diagnóstico paso a paso
El diagnóstico incluye una historia clínica detallada de los síntomas, una exploración ginecológica adecuada y, en la mayoría de los casos, una ecografía. Según la guía del NICE, una ecografía vaginal puede ayudar a detectar, entre otras cosas, quistes de endometriosis en los ovarios y focos más profundos. Si no se desea realizar esta prueba o no resulta adecuada, se pueden considerar otras vías de acceso. Una ecografía normal no descarta con certeza la endometriosis. Si los síntomas persisten, puede ser necesario un estudio especializado adicional. Ante la sospecha de endometriosis profunda, se puede realizar una ecografía específica o una IRM evaluar mejor la extensión. La laparoscopia sigue siendo una opción diagnóstica, pero no es necesaria de forma automática antes de cada primer tratamiento. [3]
Si el primer resultado no muestra anomalías y sus molestias persisten, pregunte por un plan concreto a seguir. ¿Qué aspectos se han valorado positivamente en la exploración? ¿Qué es lo que no se ha podido determinar con ella? ¿Cuándo debería realizarse una evaluación más exhaustiva? De este modo, la frase „no se ha observado nada anómalo“ se convierte en una explicación comprensible Información y no el final de la conversación sobre los dolores que aún persisten.
Los quistes de endometriosis y los focos profundos requieren una planificación especial
Un quiste de endometriosis en el ovario se denomina endometrioma. En el caso de focos profundos, pueden verse afectados, por ejemplo, el intestino, la vejiga o los uréteres. El NICE recomienda, ante estos hallazgos o ante una sospecha al respecto, la atención por parte de centros especializados en endometriosis. Esto no significa que todas las afectadas deban ser operadas de inmediato. Significa que la ubicación de los focos y las posibles consecuencias para los órganos adyacentes deben tenerse en cuenta de forma experta a la hora de planificar el tratamiento. [3]
Si recibe un informe de este tipo, pida que le expliquen la situación basándose en su propio informe médico. Pregunte qué síntomas pueden estar relacionados con ello, si es necesario controlar la función de algún órgano y qué especialidades participarían en un posible tratamiento. Guarde los informes de operaciones anteriores; forman parte de la información que puede llevar a una próxima cita de consulta.
Qué medicamentos son adecuados
Para el tratamiento se dispone de analgésicos y diversos métodos hormonales. Los tratamientos hormonales pueden frenar la actividad de la endometriosis y, con ello, aliviar los síntomas. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, los progestágenos, los anticonceptivos hormonales combinados y determinados medicamentos que intervienen en la regulación hormonal. El efecto no persiste necesariamente tras suspender el tratamiento; los síntomas pueden reaparecer. La elección y la aplicación dependen, entre otras cosas, de la tolerancia, las enfermedades concomitantes y los planes de vida. Si actualmente se desea tener hijos, muchos tratamientos hormonales no son adecuados, ya que inhiben el ciclo menstrual o la ovulación. Por lo tanto, el tratamiento del dolor y el apoyo al embarazo son objetivos terapéuticos distintos que deben discutirse expresamente. [4]
Antes de cambiar de tratamiento, anote qué espera del tratamiento actual y qué es lo que le molesta de él. ¿Se trata de un alivio insuficiente del dolor, hemorragias, efectos secundarios o un cambio en su deseo de tener hijos? Pida que se pongan por escrito de forma conjunta los beneficios, los posibles inconvenientes y la fecha prevista para la revisión. La decisión debe adaptarse a su vida cotidiana y no limitarse a parecer plausible sobre el papel.
Cuándo puede ser recomendable una operación
Mediante una intervención quirúrgica se pueden tratar los focos y las adherencias. Este tipo de intervención puede aliviar los síntomas, pero no resulta igual de eficaz para todas las personas afectadas. Se puede considerar la cirugía, por ejemplo, cuando los medicamentos no son suficientemente eficaces o cuando el tratamiento quirúrgico parece adecuado por otros motivos. Incluso después de la intervención, los síntomas o los focos pueden reaparecer. Por ello, la información sanitaria del IQWiG recomienda un asesoramiento detallado en un centro especializado. Comente de antemano cuál es el objetivo concreto de la intervención quirúrgica, qué riesgos existen y qué se hará en caso de que, durante la intervención, se detecte un hallazgo diferente al esperado. [5]
Es útil establecer una distinción clara entre las distintas decisiones: ¿Quiere, ante todo, que se confirme el diagnóstico? ¿Deben tratarse al mismo tiempo las lesiones? ¿Qué intervenciones se han acordado expresamente y cuáles no? Tiene derecho a que le expliquen con calma el alcance previsto del tratamiento y, en caso de que se trate de una decisión de gran trascendencia, a solicitar una segunda opinión médica.
Deseo de tener hijos: la situación general es lo que cuenta
La endometriosis no implica automáticamente que el embarazo sea imposible. Cuando no se consigue el embarazo deseado, hay que evaluar varios factores de forma conjunta. La guía de la ESHRE menciona, entre otros, el dolor, la edad, las intervenciones quirúrgicas previas, otras causas de fertilidad reducida y la reserva ovárica a la hora de decidir si realizar una intervención. En algunas situaciones hay indicios de que la cirugía resulta beneficiosa, mientras que en otras los datos disponibles siguen siendo inciertos. Especialmente en el caso de los endometriomas, debe tenerse en cuenta el posible daño al tejido ovárico. La histerectomía es una decisión de gran alcance para situaciones concretas en las que no se desea tener más hijos; además, tampoco garantiza la eliminación completa de todos los síntomas. Este tipo de decisiones requieren un asesoramiento individualizado, en lugar de un procedimiento estándar para todos los casos. [6]
Tomarse en serio el dolor y el cansancio en el día a día
La endometriosis puede afectar a las relaciones personales, la vida laboral y el bienestar psicológico. Además del tratamiento ginecológico, puede resultar útil recibir apoyo para afrontar el dolor crónico, el agotamiento o el estrés emocional. La información del NHS menciona, entre otras cosas, el tratamiento del dolor, el apoyo para quienes desean tener hijos y la ayuda para superar la ansiedad o el estado de ánimo depresivo. Este tipo de acompañamiento no implica considerar que las molestias físicas sean imaginarias, sino que tiene como objetivo tener en cuenta las cargas adicionales. Si un tratamiento no surte efecto o los síntomas se agravan, es recomendable someterse a una nueva evaluación médica; no es necesario seguir con un plan inadecuado sin cambios. [7]
Piensa qué tipo de apoyo te gustaría recibir concretamente: una explicación clara para el ámbito laboral, una charla sobre el dolor durante las relaciones sexuales o ayuda para organizar citas y momentos de descanso. Tú mismo decides a quién quieres dar qué información. Para hablar con tus seres queridos, puede resultar útil una descripción sencilla: ¿qué es lo que te resulta difícil en este momento y qué tipo de apoyo te vendría realmente bien?
Decidir juntos entre las distintas opciones
La información para pacientes del NICE se centra en las prioridades personales. Una cuestión importante es si, en este momento, lo principal es aliviar los síntomas o si se desea lograr un embarazo. La disposición a someterse a un tratamiento, los posibles efectos secundarios y las repercusiones en la vida cotidiana también influyen en la decisión. Los objetivos pueden cambiar con el tiempo. Por ello, el plan debe poder revisarse y adaptarse. Es recomendable expresar abiertamente las dudas, en lugar de convertir una recomendación terapéutica en una promesa de que los síntomas desaparecerán. [8]
En qué casos de dolor no debes esperar
Los dolores abdominales muy intensos o notablemente más fuertes de lo habitual, que no mejoran con los tratamientos habituales contra el dolor, deben ser evaluados por un médico lo antes posible. Los sangrados cada vez más dolorosos, más intensos o irregulares también son motivo para acudir al médico. No atribuya automáticamente los nuevos síntomas a una endometriosis ya conocida. El NHS recomienda acudir urgentemente al médico, especialmente en caso de dolores intensos o inusualmente fuertes. Al hacerlo, describa qué ha cambiado con respecto a su evolución habitual. [9]
Un siguiente paso sensato
Una primera consulta ginecológica puede servir de punto de partida; en caso de hallazgos complejos, se dispone de centros especializados. El IQWiG describe un tratamiento adaptado a cada caso, en el que, en caso de dolor crónico, también puede plantearse un tratamiento multimodal del dolor. Es fundamental no solo identificar los síntomas, sino también acordar de forma clara los siguientes pasos a seguir. [10]
Lleve consigo sus tres preguntas más importantes a la próxima cita. Por ejemplo: ¿Qué indicios apuntan a que padezco endometriosis en mi caso? ¿Qué opción se adapta mejor a mis objetivos actuales? ¿Cuándo evaluaremos juntos si está surtiendo el efecto deseado? Un plan claro deja margen para nuevos hallazgos y para los cambios que se produzcan en su vida.
Endometriosis y terapia de frecuencia: la reducción del dolor no demuestra la eliminación del foco patológico
El tratamiento hormonal y la cirugía pueden influir en los síntomas, dependiendo de la situación, pero tienen sus propias limitaciones y consecuencias a la hora de planificar el tratamiento. Una mejoría subjetiva durante un tratamiento con frecuencias no demuestra ni la desaparición de los focos ni una mejora de la reserva ovárica o de las posibilidades de embarazo. [4][5][6]
Las fuentes citadas no aportan pruebas clínicas de la eficacia de la terapia de frecuencias contra la endometriosis. Las medidas complementarias para el tratamiento del dolor deberían evaluarse detenidamente en función de su método y objetivo. Los nuevos síntomas inusualmente intensos deberían volver a evaluarse médicamente, incluso en casos de endometriosis ya diagnosticada. [7][9]
Especialización relacionada con el ámbito de la terapia de frecuencias y los conocimientos sobre salud: El síndrome premenstrual (SPM) como otro cuadro de molestias relacionadas con el ciclo menstrual · Dolor crónico y distintos objetivos terapéuticos.
Fuentes e información adicional
- Portal de salud de Austria: Endometriosis. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- OMS: Endometriosis, hoja informativa del 15 de octubre de 2025. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- NICE NG73: Endometriosis – Recomendaciones. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- IQWiG: Tratamiento farmacológico de la endometriosis. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- IQWiG: Tratamiento quirúrgico de la endometriosis. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- Directrices de la ESHRE: Endometriosis, 2022. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- NHS: Endometriosis – Apoyo y tratamiento. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- NICE NG73: Información para el público. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- NHS: Dolor menstrual: cuándo acudir al médico. Consultado el 28 de octubre de 2026.
- IQWiG: Endometriose – Überblick und Versorgung. Consultado el 28 de octubre de 2026.
Resumen de temas: El cuerpo y los cuadros clínicos.




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